En todos los audífonos, el sonido entra a través de un micrófono. A continuación, se procesa y amplifica, y se envía a un receptor (altavoz). Este envía la señal de salida directamente al conducto auditivo del usuario, a través de un tubo que conduce a un molde y de ahí al conducto auditivo, o a través de un cable fino conectado a un receptor colocado directamente en el oído.
Existen dos tipo de procesamiento del sonido: analógico y digital.
Procesamiento analógico del sonido
En los aparatos analógicos, el micrófono procesa el sonido como una señal eléctrica. El sonido analógico es como hacer una fotocopia: Se registra el sonido y usted capta una imagen general. Pero el procesamiento real es como hacer una fotocopia de una fotocopia: Solo se puede hacer hasta un cierto punto, ya que se produce una distorsión de la copia original.
Procesamiento digital del sonido
En los audífonos digitales la señal acústica se convierte en dígitos (0, 1), se procesa en el audífono y se vuelve a convertir en una señal acústica analógica para el oyente. Las señales digitales se pueden repetir interminablemente sin que ello afecte a su calidad. Es como hacer copias de una imagen escaneada: Cada copia es un duplicado perfecto del original.
